No vendemos fertilizante
No cobramos comisión de ninguna marca. La receta sale del análisis, no de lo que nos conviene colocar.
Servicios agronómicos en Ica, con análisis de suelo y agua antes de cualquier plan de fertilización.
La frase que más escuchamos en un campo nuevo es «siempre le echamos esto, desde que mi papá sembraba».
Raíz nace de una práctica que en el campo se da por normal: que el asesor sea el mismo que vende el fertilizante. Cuando el que receta cobra por lo que receta, la dosis siempre tiende a subir.
Suelo, agua y foliar antes de decidir qué aplicar.
Uniformidad medida y programación por etapa del cultivo.
Dosis por sector, con el costo estimado a la vista.
Atendemos la consulta desde lo que de verdad preocupa al productor, no desde la lista de servicios.
Selecciona una situación para ver cómo la resolvemos.
Nosotros no vendemos insumos. El plan sale del análisis y tú compras donde quieras, al precio que consigas.
Ver el servicio relacionadoEs lo primero. Casi siempre aparece algo que se venía aplicando de más por años, y esa sola corrección paga el servicio.
Ver el servicio relacionadoMedimos caudal a lo largo de los laterales. Es común que el final del lateral reciba la mitad del agua y nadie lo haya notado.
Ver el servicio relacionadoCada mercado tiene su límite y su lista de moléculas. Elegimos el producto según el destino y registramos carencia por aplicación.
Ver el servicio relacionadoLos registros se construyen durante la campaña, no en los quince días previos. Armamos el sistema desde la primera aplicación.
Ver el servicio relacionadoCasi siempre son tres puntos: fruta esperando al sol, golpes al trasvasar y demora en llegar a frío. Se corrige con logística.
Ver el servicio relacionadoLa capacitación tiene que ser con la herramienta en la mano y sobre la planta real. Una charla con diapositivas no cambia cómo alguien poda.
Ver el servicio relacionadoCada etapa tiene un momento en el que puedes revisar y decidir.
El mismo orden en seis hectáreas de hortalizas y en doscientas de arándano.
Recorremos el campo, revisamos el cultivo planta por sector, abrimos calicatas para ver la raíz y miramos cómo está llegando el agua. Un diagnóstico hecho por foto o por teléfono es una adivinanza cara.
Tomamos muestras de suelo por sector y de agua de riego, y las mandamos a laboratorio. Sin esos dos resultados no hay plan de fertilización posible: lo que falta en un sector puede sobrar en el de al lado, y el agua salina cambia toda la receta.
Entregamos el plan por escrito: dosis por hectárea, calendario de aplicaciones, frecuencia de riego y los puntos de control de la campaña. Incluye el costo estimado, para que sepas cuánto vas a gastar antes de empezar.
El plan se ajusta con lo que pasa en el campo: una helada, una plaga o un cambio de precio obligan a corregir. Visitamos con la frecuencia acordada y dejamos informe de cada visita, con lo que se vio y lo que hay que hacer.
Al terminar comparamos lo planificado con lo que realmente pasó: rendimiento por hectárea, costo por kilo y qué falló. Ese informe es el que sirve para que la campaña siguiente salga mejor que la anterior.
No se trata solo de rendir más: se trata de saber cuánto costó cada kilo que rindió.
No cobramos comisión de ninguna marca. La receta sale del análisis, no de lo que nos conviene colocar.
Suelo y agua al laboratorio siempre. Sin esos resultados, cualquier fertilización es a ciegas.
Abrimos calicatas y revisamos por sector. No diagnosticamos por foto ni por teléfono.
Queda por escrito qué se vio y qué hay que hacer, con fecha. No depende de lo que alguien recuerde.
Al cierre comparamos lo planificado con lo cosechado. Rendir más sin saber cuánto costó no sirve.
El plan lo ejecuta el personal de campo. Si no entiende por qué, el plan no se cumple.
Lo que conviene saber de Raíz antes de la primera visita.
Asesoría agronómica, riego tecnificado, nutrición, sanidad, análisis, certificaciones, poscosecha y capacitación.
En uniformidad de riego medida y en planes de fertilización por sector, no por campo entero.
Pequeños productores, fundos exportadores, y viveros y cultivos protegidos.
Que el productor sepa qué aplica, por qué lo aplica y cuánto le costó cada kilo cosechado.
Visita a campo, análisis de suelo y agua, plan escrito con dosis y acompañamiento durante la campaña.
No vendemos nada de lo que recomendamos. Nuestra única ganancia es que el campo rinda.
Recorremos el cultivo y te decimos qué se puede mejorar esta campaña y qué conviene dejar para la siguiente.